domingo, 18 de septiembre de 2011

Te hago un cuento abuela.

(Jennifer y su mágico caudal de imaginación a los 4 años) 2009/ Juanita Pochet Cala.

-Abuela, te voy a hacer un cuento. Se trata de un sol que cuando se acerca a la montaña, ya no es sol. ¿Y qué es, tú me pregunta abuela?-
-¿Qué es?-
- Es una escalera por donde se sube y baja hasta encontrarse con las estrellas, pero rápido, esas estrellas que ves, dejan de ser estrellas. ¿Y qué es? tú pregunta.
-¿Qué es?
-Luces de la ciudad abuela, todas las luces de las calles y las casas, pero de pronto, las casas no son casas y las calles no son calles.
-¿Qué son entonces las casas y las calles?
-Ah, las casas son grandes barcos iluminados que viajan por el mar, porque las calles se convirtieron en mar, y en esos barcos hay muchos niños, yo estoy con ellos, le damos la vuelta al mundo. Aunque ya los barcos no son barcos. ¿Qué son, tú me preguntas abuela?
-Si no son barcos, entonces ¿qué son?
-Muchos, pero muchos corazones llenos de amor, y en cada corazón nacía una flor. El mar se convirtió en muchos brazos, pero muchos y abrazaban con tanto cariño. Sí abuela, todos estábamos alegres, porque nos abrazamos también y empezamos a ver una alegre sonrisa dibujada en el cielo.


Cuento sueños

(Jennifer y su mágico caudal de imaginación a los 4 años) 2009/


Mamá, te voy hacer un cuento sueño. Escucha.
En un lindo palacio a orillas del mar vivía una reina. Los hermosos hermanos cantaban y bailaban, también, las rosas del mar, hasta que apareció una sirena. Algunos decían que se trataba de un hechizo porque sirena también cantaba, y bailaba. Todos, pero todos los que vivían en el pueblo querían ir al reino por la alegría que había y querían ver de cerca de la sirena.

Los “costeros”, que vivían en la costa, pertenecían al reino malvado, a ellos no les gustaba las fiestas, siempre buscaban pelear y hacer mal a quienes bailaban y cantaban.

Un día, el pueblo convocó un Premio para capturar a la bruja buena y llevarla hasta el palacio de la reina. Todos conocían a la bruja buena, aparecía en alas de mariposas llena de colores avisando cuando se aceraba alguna tormenta, de esa manera todos se preparaban y se protegían.

El que lograra hacerlo se ganaba el vivir dentro del palacio y prepararía todo para que el pueblo participara de la gran fiesta cada domingo, agradecidos de la bruja buena.

Los “costeros”, empezaron a prepararse, querían ganar para entrar al reino, desbaratar la fiesta y echar a perder la alegría del palacio. Pensaban y pensaban, tampoco dormían esperando y buscando a la bruja buena que no aparecía.

Un día, apareció una niña frente a ese bello reino a orillas del mar. Había llegado en un caballo arcoirirs, su llegada fue conocida por todos. Algunos dicen que la bruja se había convertido en niña, por eso los costeros nunca la pudieron encontrar. Por orden de la reina y aplaudida por todo el pueblo, la niña fue convertida en princesa, desde entonces las fiestas en el palacio son cada vez más hermosas, son muchas las sirenas que han aparecido y a coro, acompañan con sus cantos.

Cada domingo todos los habitantes del pueblo desde temprano salen para la fiesta que ofrece el palacio de la reina. Los “costeros” se reunieron y decidieron dejar de molestar, se dieron cuenta que no podían terminar con la alegría de tanta gente.

Los habitantes
(Jennifer y su mágico caudal de imaginación a los 4 años) 2009/



Bellos patos estaban en un estado de la rivera Sersuana jugando, entrenaban a los más niños para que se porten bien adonde quiera que vayan.

Los hermanos contemplaban de vez en vez, ellos también aprendían, preguntaban y preguntaban. Las respuestas estaban escondidas en una gaveta vigilada por policías de ese lugar, eran también patos, sabían que eran policías por el uniforme así lo reconocían y respetaban.

Los papás patos que todo lo observaban no se apartaron en ningún momento de ese sitio, cuidaban que en el juego nadie saliera lastimado, ah, porque también hacían deporte.

Cansados, los hermanos logran sentarse sobre un objeto de gran valor, parecido a un balón, es decir, como una pelota enorme, pero ellos no lo sabían, nadie sabía nada, hasta el momento en que apareció el policía más anciano y les hizo sentar en otro sitio, diciéndoles que estaban sentados encima de un objeto artístico, que era un trofeo en homenaje a un gran deportista jugador de pelota y había que cuidarlo, como lo cuidaban los niños y todas las personas que por allí pasaban.

Los hermanos patos se miraron sin entender mucho, pero obedecieron, ellos creyeron estar sobre una enorme piedra, estaban cómodos después de lo aprendido.

Afuera, las mariposas miraban desde un inmenso cristal todo lo que sucedía, no dejaban de mover sus alas, todas juntitas parecían papelitos en colores.

En ese lugar había muchos, pero muchos animales, se destacaban las jirafas por su cuello largo, pero los bellos patos de la rivera Sersuana, estaban concentrados en las personas que de pronto aparecieron y ocuparon todo el lugar. Algunas se habían echado sobre la yerba, otras se sentaron en bancos, ellos observaban detalladamente, comentaban entre sí, con sus picos rosados señalaban a algunos más que a otros, hasta que llegó la noche y volvieron a quedar solos sin los ruidos de horas atrás, tratando de entender lo que hacían esas personas.



Mariposita

Llegas Jessica, en alas de mariposa
Luz de día, acordes martianos
Llegas para florecer el jardín
ser compañera de la rosa
desborde de mieles
para estos tiempos.



Para Jessi

Tararín, tararán…
Salta el payaso pimpollo
rueda como una pelota
hace piruetas, se vuelve
abre su mágica capa
entrega flores a niñas y niños
Ese payaso pimpollo
Cuenta del uno hasta el tres
Y en coro los niños repiten
A- B- C.

A mis nietas

Venga mi niña chiquita
cántame una canción
abrázame con tu hermana
de fiesta va el corazón
llénenme de sus ternuras
Las dos, mis dos soles son.

Jenni y Jessi

Jenni
Si por tus ojos me guío
encuentro el mundo mejor
Tu voz pura e inocente me inspira
Vuelvo a nacer
Jessi me alimentas vida
Las dos mis viditas son.





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